Más hipster que Willy Wonka

Daniel Sklaar, fundador de la fábrica de chocolate FINE&RAW posando

Hace un año paseábamos felices por los rincones de Nueva York en busca de las tiendas de chocolate más exclusivas y curiosas que pudiéramos imaginar.

Hudson Yards, Meatpacking District, Tribeca o DUMBO… la gran manzana está llena de barrios reconvertidos, lugares únicos y negocios singulares soñados por personas especiales.

En nuestra búsqueda encontramos una joya que nos inspiró, y que hoy recordamos especialmente por ser San Valentín.

Se trata de la fábrica de chocolate de Daniel Sklaar, igual de ingeniosa pero más hípster que la de Willy Wonka. Aquí están especializados en tabletas, trufas y untables de chocolate orgánico, y promueven el concepto ‘chocolate bean-to-bar’, una tendencia en la que el propio artesano selecciona las semillas de cacao las procesa y trabaja hasta crear su propio producto.

Por eso Daniel lo llamó ‘Fino y crudo’, FINE & RAW para los neoyorquinos 😉

Detalle de las chocolatinas de San Valentín de Fine & Raw
© FINE & RAW

La fábrica-loft de Daniel, en Brooklyn, cuenta con un pequeñísimo mostrador a la entrada. En el resto del espacio se produce la magia: la auténtica elaboración casera del chocolate.

Los sacos traídos desde Uganda, Nicaragua y otros países productores se apilan en las esquinas, huele a granos de cacao tostado y varias manos entre bandejas y cintas transportadoras seleccionan el grano que cruje al pasar por el molino. El espectáculo admite visita a todos los curiosos que pasen por la puerta.

Parece magia pero cualquiera puede ver el truco: se trata de aunar pasión, esfuerzo y mucho trabajo. Algún día volveremos a Nueva York….